Autoensamblaje: Un futuro basado en la programación

 

Actualmente existen nuevas herramientas y materiales inteligentes que están cambiando la forma en la producción de objetos en nuestra vida cotidiana al punto en el que es posible armar un silla sin necesidad de tener que usar las manos. Nos encontramos en un punto clave en cuanto a la evolución tecnológica, que esta cambiando la manera en la que se fabrican y manufacturan proyectos a gran escala, y con ello, la forma en la que vemos el mundo en generalidades.  

El Self-Assembly Lab, es una ramificación en el departamento de arquitectura del MIT (Massachusetts Institute of Technology), donde se experimentan y exploran formas de autoensamblaje que eran imposibles de imaginar y que ahora son posibles gracias a las tecnologías y descubrimientos que permiten la programación de ciertos materiales y elementos. 

El autoensamblaje es en pocas palabras la construcción de elementos desorganizados a partir de la interacción que se genera entre ellos. Se ha probado que esta nueva manera de crear se puede llevar a cabo en casi cualquier material programable y mecanizado habiendo una respuesta de interacción entre ellos. Es además un punto de quiebra no solo en la construcción de muebles, también tiene un gran impacto en la biología, material científico, software y en el ámbito artístico.